En el mundo de la logística, los términos «expedición» y «entrega» se utilizan a menudo indistintamente, pero se refieren a etapas distintas del proceso de traslado de mercancías. Comprender esta diferencia es esencial para optimizar tus operaciones, mejorar la satisfacción del cliente y reducir tus costes. En este artículo, veremos qué significan exactamente estos dos términos y cómo gestionarlos eficazmente puede transformar tu negocio.
¿Qué es la expedición? Una etapa estratégica en tu cadena de suministro

La expedición es el acto de enviar mercancías del punto A al punto B. Esta etapa engloba todas las actividades de preparación, embalaje y envío de los productos desde el lugar de producción o almacenamiento hasta un centro de distribución o un transportista.
Enviar un pedido no significa simplemente ponerlo en camino. Implica una gestión rigurosa de las existencias, un embalaje cuidadoso y la elección del transportista que mejor se adapte a las características de los productos y a las necesidades del cliente. Una buena gestión de los envíos reduce el riesgo de pérdida o deterioro de la mercancía y optimiza los plazos de entrega.
Además, el envío representa una transferencia de propiedad entre el proveedor y el cliente. Un control meticuloso de los documentos (orden de pedido, albarán de recogida, nota de entrega) y una coordinación eficaz con los transportistas son esenciales para evitar errores que pueden afectar a la satisfacción del cliente.
Los diferentes métodos de envío
Las empresas pueden elegir entre distintos métodos de envío en función de la naturaleza de sus productos, su volumen y sus limitaciones presupuestarias:
- Envío por tierra: Ideal para envíos nacionales o regionales, suele ser más económico pero puede ser más lento.
- Transporte aéreo: La opción más rápida para envíos internacionales, pero también la más cara, reservada para productos de alto valor o sensibles al tiempo.
- Envío por mar: Es la opción preferida para mercancías voluminosas y viajes largos, aunque tarda más.
Elegir el método de envío adecuado es una palanca estratégica para optimizar los costes y cumplir los plazos.
Entrega: la etapa final para satisfacer a tus clientes

A diferencia de la expedición, la entrega es la fase final del proceso de pedido. Es el momento en que el producto llega a manos del cliente. La entrega incluye todas las operaciones necesarias para transportar la mercancía desde el punto de almacenamiento final hasta el destinatario.
Una entrega satisfactoria es crucial para la satisfacción del cliente. Las investigaciones demuestran que el 85% de los clientes no vuelven a comprar tras una mala experiencia de entrega. Así que una entrega puntual y cuidadosa no sólo ayuda a fidelizar a los clientes, sino que también refuerza la imagen de marca de una empresa.
Tipos de servicios de entrega
Hay varios tipos de servicios de reparto para satisfacer las diversas necesidades de los consumidores:
- Entrega estándar: El método más común, normalmente en un plazo de tres a cinco días laborables. Ideal para envíos no urgentes.
- Entrega en el mismo día: Cada vez más popular, sobre todo para pedidos locales. Requiere una gestión muy ágil de las existencias y los transportistas.
- Entrega a domicilio frente a entrega fuera del domicilio: los puntos de relevo y las taquillas están ganando popularidad porque reducen los costes y los fallos de entrega.
Envío vs. entrega: ¿cuáles son las diferencias?

La distinción entre envío y entrega se basa en el punto de vista del remitente y del destinatario. El envío se refiere principalmente al remitente y a las operaciones necesarias para que la mercancía se ponga en camino. La entrega se centra en la experiencia del cliente final y la recepción de la mercancía.
En la práctica, el envío incluye la preparación, el embalaje, la elección del modo de transporte y la expedición de los productos. La entrega abarca el trayecto final hasta el cliente, incluida la gestión de las devoluciones y el servicio posventa.
Por tanto, estas dos etapas son complementarias y deben coordinarse estrechamente para garantizar una experiencia óptima al cliente.
¿Por qué es importante comprender esta diferencia?
Comprender estas diferencias puede ayudarte a identificar áreas de mejora en tu cadena de suministro. Una gestión eficaz de los envíos y las entregas puede reducir costes, mejorar los plazos de entrega y maximizar la satisfacción del cliente.
Si inviertes en herramientas de gestión de alto rendimiento como las que ofrece Iziship, podrás gestionar mejor tus envíos y optimizar tus entregas para ofrecer un servicio al cliente impecable.
Cómo optimizar tu cadena de suministro mediante una gestión eficaz de los envíos y las entregas
Optimizar tu cadena de suministro requiere un enfoque global que tenga en cuenta todos los aspectos del envío y la entrega:
- Utiliza un software de gestión logística: simplifica el seguimiento de tus pedidos, optimiza tus rutas y reduce los costes de envío. [Consulta nuestras soluciones de gestión logística en iziship.co](enlace interno a las soluciones Iziship).
- Elige transportistas fiables: Evita retrasos y errores trabajando con transportistas de confianza.
- Ofrece varias opciones de entrega: diversifica tus servicios (entrega estándar, entrega en el mismo día, entrega en punto de relevo) para satisfacer las variadas expectativas de tus clientes.
Adoptando estas estrategias, no sólo puedes reducir tus costes logísticos, sino también mejorar la experiencia del cliente, la clave para fidelizarlo y hacer crecer tu negocio.
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